2ª carta a Gutierre Laso

Sea Dios preferido a todas las cosas del mundo.Amén Jesús.Dios os salve, hermano mío en Jesucristo Gutierre Lasso, a vos y a vuestra familia y a cuantos Dios quisiere y tuviere por bien. Amén Jesús.

La presente es para comunicaros cómo llegué a muy bien, a Dios gracias, y traje más de cincuenta ducados. Con lo que tenéis ahí y con lo que yo he traído, pienso que sumarán unos cien ducados. Una vez aquí, me he empeñado en treinta ducados o más, pues todo resulta insuficiente, ya que tengo más de ciento cincuenta personas que mantener, y a todos los mantiene Dios cada día.

Por tanto, si con esos veinticinco ducados que allá tenéis, podéis adquirir alguna cosa más, todo es menester.Mas si no puediere ser, no os preocupéis demasiado. Enviad cuantos pobres llagados hubiere por ahí.Mandad pronto los veinticinco ducados, pues esos y muchos más debo que están esperando mis acreedores. Sirva de seña, que os lo di en un talegoncillo de lienzo una noche en que ambos paseábamos en vuestra huerta de los naranjos. Yo espero en nuestro Señor Jesucristo, que algún día os pasearéis en el huerto celestial.

El arriero tenía mucha prisa, y por eso no pude escribir largo; además es tanto el trabajo que tengo que no me queda tiempo ni para rezar un Credo despacio. Por amor de nuestro Señor Jesucristo, enviad al punto los dineros, porque me están urgiendo por ellos.

Por amor de nuestro Señor Jesucristo, saludad y encomendadme a la muy noble, virtuosa y generosa esclava de nuestro Señor Jesucristo, vuestra esposa, la que tanto desea servir a nuestro Señor Jesucristo y a nuestra Señora la Inmaculada Virgen María, y por amor de Dios serviros a vos, su esposo Gutierre Lasso, esclavo de nuestro Señor Jesucristo y deseoso de servirle. Amén Jesús.

También daréis mis saludos a vuestro hijo, el arcediano que estuvo conmigo pidiendo la bendita limosna, el cual es el menor esclavo de nuestra Señora la Inmaculada Virgen María deseoso de servir y agradar siempre a nuestro Señor Jesucristo y a su bendita Madre Nuestra Señora, la Virgen María.

Decidle que me escriba pronto, con la ayuda de Dios. También vos, buen caballero y buen hermano mío en Jesucristo, escribidme. Dad saludos a vuestros hijos e hijas y a todos cuantos quisiéreis.  En Málaga hablaréis por mí y daréis saludos al Obispo y a todos los demás que vos quisiéreis y viéreis, pues estoy obligado a pedir por todos.

En vuestro hijo, el buen caballero, que me parece es el mayor, hágase como Dios quisiere, y que nuestro Señor Jesucristo dirija sus cosas, obras y hechos.  Paréceme a mí, que si Dios quisiere será mejor casarlo tan pronto como pudiéreis, si él desea casarse. Aunque os digo, lo más presto, no os habéis de inquietar, pues la inquietud que habéis de tomar ha de ser en rogar a Dios que le de buena esposa, porque él es muy joven por ahora. Quiera nuestro Señor Jesucristo que en el saber sea viejo.Cada uno debe tomar el estado que Dios le diere.Los padres y las madres no deben tomar ahora tantos trabajos y congojas, a no ser para pedir a Dios que les dé estado de gracia a todos y a todas, como Dios quisiere.  Uno se casará y el otro cantará Misa, y en esto que digo yo no sé nada y es Dios quien sabe todo.

Quiera nuestro Señor Jesucristo dar cumplimiento a vuestros deseos y como nuestro Señor Jesucristo sea más servido. Nuestro Señor Jesucristo sabe mejor lo que ha de hacer con vuestros hijos e hijas, y todo lo que nuestro Señor Jesucristo hiciere, lo habéis de dar por hecho y lo habéis de tomar por bueno.

Confesemos los pecados y hagamos penitencia de ellos, porque los bienes que los hombres hacen no son suyos, sino de Dios. A Dios la gloria, honra y alabanza, pues todo es suyo. Amén Jesús.

Quiera nuestro Señor Jesucristo que lo que vos hiciéreis y vuestros hijos e hijas, todo sea para servicio de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra Señora la Virgen María. Que nuestro Señor Jesucristo no permita que hagáis cosa que a El no sea agradable.  Vuestro menor hermano Juan de Dios, si Dios quisiere muriendo, mas empero callando y en Dios esperando, el que desea la salvación de todos como la suya misma. Amén Jesús.